Sobre el Reductor volumen bota esquí - 3 mm.
Si os compráis botas de esquí y os quedan un poco holgadas, o simplemente preferís un ajuste más ceñido en la caña para controlar mejor la presión al descender, el reductor de volumen es un accesorio práctico que muchos esquiadores tienen en su kit de montaña. Se trata de una plantilla o cuña de espuma de 3 mm de grosor que se coloca dentro de la bota para rellenar espacios vacíos y mejorar el amoldamiento del pie.
Este tipo de reductores son especialmente útiles cuando habéis comprado botas que idealmente necesitan un número más pequeño pero no encontráis talla disponible, o cuando esquiáis con calcetines finos en temporada cálida y en invierno queréis una presión adicional sin cambiar de bota. Los 3 mm de espesor son suficientes para proporcionar un ajuste más firme sin comprometer la circulación ni la comodidad de manera significativa. La marca WEDZE, especializada en material de esquí y nieve, garantiza que el material es compatible con el movimiento y flexión de la bota.
Colocar el reductor es sencillo: simplemente lo deslizáis dentro de la bota antes de poneros el pie, y ajustáis la caña como lo haríais normalmente. Muchos esquiadores lo usan durante temporadas de mucha nieve o en descensos técnicos donde necesitáis control extra, y lo retiran cuando hace más sol o esquían sobre nieve dura. A este precio, es una inversión mínima para optimizar botas que ya tenéis, especialmente si estáis esperando a cambiarlas en el futuro.
Antes de comprar, comprobad en la ficha detallada de la tienda las dimensiones exactas del reductor y si es compatible con vuestra marca y modelo de bota, ya que aunque son universales, algunos esquiadores prefieren marcas específicas según el corte de su calzado.


